Balance anual de incendios en viviendas

2010 SE CIERRA SUPERANDO EL CENTENAR DE MUERTES A CAUSA DE INCENDIOS EN VIVIENDAS

2010 ha sido un año especialmente trágico al superar un siniestro balance: más de un centenar de personas fallecidas a causa de un incendio en la vivienda.

Según datos recogidos entre las compañías aseguradoras y los servicios de emergencias de las distintas comunidades autónomas, ha habido 103 muertes por incendio durante 2010 a causa de uno de los riesgos más temibles, el del incendio de la propia vivienda.

Sólo en la Comunidad Valenciana en los primeros 15 días de noviembre se atendieron 150 incendios en viviendas, un 25 % más que en 2009. Y datos del ayuntamiento de Bilbao, recogen un total de 233 incendios registrados, de los que el 64% se produjeron en viviendas particulares.

En el 45% de los casos los incendios se debieron a descuidos en la cocina, al dejar en el fuego sin atender sartenes o cacerolas al cocinar, la segunda causa (30%) fueron problemas derivados de instalaciones eléctricas defectuosas; y el 35% restante se produce por cigarros mal apagados, velas encendidas y estufas con llama que prenden telas o materiales inflamables, principalmente.

Los garajes, portales y lugares comunes de los edificios han  incrementado el riesgo de incendio, debido a la suciedad acumulada (polvo, papeles, grasas), a la mala combustión de calderas, etc.

La falta de medios y medidas de protección y extinción de incendios en la mayor parte de los edificios de viviendas y hogares españoles es otro de los motivos argüidos por los expertos en el análisis anual sobre la alta tasa de siniestros con víctimas mortales.

ANCIANOS Y NIÑOS, LAS VÍCTIMAS HABITUALES

Cuando se produce un incendio en el hogar,  ancianos y niños sueñen ser los más afectados. Algunos datos recogidos durante 2010 así lo certifican.

  • 2 de enero, cuatro miembros de una familia, la madre y sus tres hijos fallecieron en un incendio declarado en un bloque de pisos en Barcelona.
  • 12 de enero, un niño de 3 años muere a consecuencia en un incendio declarado en su vivienda en Aldaia (Valencia).
  • 17 de enero, un joven de 15 años falleció en Ciutadella (Menorca) por el humo que inhaló en el transcurso del incendio de su domicilio.
  • 1 de marzo, dos hermanos de 2 y 3 años fallecieron a causa del fuego que se declaró en un piso de Almendralejo (Badajoz).
  • 5 de marzo, dos niños de 3 y 5 años mueren en un incendio en su casa en Zaragoza.
  • 11 de marzo, muere una niña de 9 años, y su hermana de 8 años resultó herida muy grave, en su casa de Montealegre del Castillo (Albacete).
  • 23 de marzo, muere una niña de 3 años. El resto de la familia –dos hermanos, padre y abuelo- resultan heridos graves a causa de quemaduras e inhalación de humo en Zaragoza.
  • 25 de mayo, un hombre de 74 años y su hijo de 45 fallecieron en el incendio de un edificio de viviendas en la localidad vizcaína de Sestao.
  • 15 de diciembre. Dos personas, de 53 y 79 años, mueren calcinadas en sendos incendios registrados en los distritos de Carabanchel y Tetuán (Madrid).
  • 30 de diciembre, muere un anciano de 82 años a consecuencia de un incendio que se declaró en su casa en Adamuz (Córdoba).

SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS BÁSICA

La instalación de las medidas básicas de protección contra incendios en las viviendas es de vital importancia para evitar que un incendio se propague. Estas instalaciones comprenden la denominada Protección Pasiva, que consiste en instalar elementos constructivos y productos especiales dispuestos para evitar el inicio del fuego (ignifugación de los materiales), evitar que se propague (compartimentación, cerramientos, sellados y protección estructural) y facilitar la evacuación de las personas y una actuación segura de los equipos de extinción.  Y la Protección Activa, que se compone de una serie de equipos y sistemas para detectar y extinguir un incendio, como el extintor, de uso fácil y muy eficaz en la primera fase o la BIE (Boca de incendio equipada); los sistemas automáticos, como los de detección: avisan inmediatamente que ha comenzado un fuego, lo cual permite adoptar medidas de intervención inmediatas y eficaces, y los  rociadores automáticos, pueden sofocar el incendio con la acción directa del agua a través de los rociadores que son alimentados por tuberías. En ambos caos, la activación es automática.

En las instalaciones comunes de los edificios de viviendas, cada vez más comunidades de vecinos adoptan las medidas más elementales, como en el rellano de entrada a cada piso, la instalación de un extintor y una BIE 25 mm, equipo de gran utilidad en la primera fase de un incendio.

En otras zonas comunes del edificio, como son: sala de calderas, sala de máquinas,  locales de contadores de electricidad, almacenes de combustible sólido para calefacción, aparcamiento de vehículos, cuarto de basuras, trasteros, se recomienda instalar los siguientes equipos:

Extintores. Sistemas de detección. Boca de incendio equipada. Columna seca. Hidrantes exteriores. Extinción automática polvo o gas. Divisiones resistentes al fuego de silicato para sectorizar las zonas de evacuación y de alto riesgo. Protección estructural que evite el colapso en la estructura en caso de incendio. Se puede hacer con pinturas intumescentes, morteros, placas de silicato, paneles. En caso de paso de instalación que atraviesen compartimentos, los huecos que generen deben ser sellados con resinas termoplásticas o morteros. Para el control de humos, se pueden instalar sistemas de extracción de humos y exutorios.  Señalización de emergencia, especialmente para las vías de evacuación. Puerta cortafuego, es un elemento fundamental para  compartimentar zonas de evacuación, como escaleras de emergencia, en los pasos a garajes y accesos al edificio.

Cada equipo debe cumplir igualmente las normas de producto e instalación, la certificación pertinente: tanto la empresa (instaladora y mantenedora) como el producto (marcado CE). Además para que el equipo conserve sus cualidades hay que realizar las operaciones de mantenimiento y revisión periódica que marca la normativa. Esta es la única manera que tiene el usuario para estar seguro de una protección contra incendios eficaz y a punto.

PRINCIPALES CONSEJOS EN CASO DE UN FUEGO DOMÉSTICO

El agua puede empeorar un incendio, por ejemplo en el caso de uno producido por una sartén con aceite, que nunca se debe apagar con agua sino tapando la sartén con una tapa de mayor volumen que sofoque la llama o con un extintor, siempre dirigiendo la manguera a la base de la llama.  Lo más indicado, en caso de que el fuego se haya descontrolado es dejar todo como está, cerrar la puerta donde se ha iniciado el fuego, para que tarde en pasar a otras habitaciones y avisar a los bomberos.

Cuando ya se ha declarado un incendio en un piso colindante, lo aconsejable es cerrar las puertas y quedarse en una habitación tapando con toallas húmedas los resquicios para que no entre el humo mientras se espera a los bomberos.

Finalmente, recomendar una instalación básica de seguridad contra los incendios. Así como, existe una renovada actualización de los equipamientos audiovisual, informático, de telefonía móvil, climatización, etc. los ciudadanos deben saber que existen tecnologías aplicadas a la seguridad contra incendios muy evolucionadas. Gracias a la continua investigación, tecnologías que antes solo podían permitirse las grandes corporaciones ahora  tienen unos precios asequibles para cualquier ciudadano medio. Los expertos de TECNIFUEGO-AESPI aconsejan una pequeña inversión para la protección contra incendios como  un elemento más en el hogar que reportará tranquilidad, seguridad  y, en definitiva, calidad de vida.

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