“La iluminación más sostenible es la luz del sol” – Kevan Shaw

¿Estamos preparados para asumir los cambios que supone adoptar una iluminación sostenible? Esta es la pregunta que planteó Kevan Shaw, prestigioso lighting designer y fundador del estudio Kevan Shaw Lighting Design (KSLD), en la conferencia que con el título  “Lighting Sustainability as a Design Goal”, ofreció dentro del ciclo Lighting Design que organiza la UPC School con la colaboración de Artemide, empresa líder del sector de la iluminación. En su charla analizó las estrategias necesarias para conseguir la eficiencia energética en el campo de la iluminación de espacios arquitectónicos.

“La luz solar ha sido la inspiración de la arquitectura a lo largo de la historia” afirmo ayer en su ponencia sobre iluminación y sostenibilidad Kevan Shaw. El prestigioso Ligthing designer recordó como la humanidad ha aprovechado sus recursos para mejorar la iluminación de los espacios: el fuego, las vidrieras de las iglesias o los grandes ventanales para aprovechar la luz natural en las oficinas. Sin embargo, obtener electricidad a abajo precio ha favorecido la construcción de edificios donde se utiliza básicamente luz artificial: “hemos construido edificios muy altos que deben ser iluminados artificialmente y eso supone un gasto energético que no es sostenible hoy” afirma Kevan Shaw.

El lighting designer escocés apuesta por construir e iluminar de un modo más humano y también por renunciar a ciertas comodidades, como la única estrategia para asegurar la eficiencia energética. Durante siglos, la humanidad se ha iluminado con fuego (hogueras, velas, lámparas de gas…), no utilizaba tanta luz y menos cuando llegaba a casa y quería descansar. Por eso el experto cuestiona si nuestra sociedad está preparada para estas renuncias. “Se deben usar argumentos psicológicos para convencer a la población de que apague las luces, de que utilice de forma eficiente los recursos energéticos”. “Lo que ha pasado en Japón nos ha
demostrado que la energía más sostenible es la que no se utiliza”. Shaw recordó el gran ejemplo que ha dado el país nipón, donde todos los ciudadanos apagaron la luz y la calefacción dada la situación de las centrales nucleares.

Shaw señaló algunas experiencias llevadas a cabo a favor de la eficiencia energética, como la que se ha puesto en marcha de manera experimental en Toulousse. “Las farolas de la calle reducen su potencia de 50 a 30 watts, cuando no detecta presencia de personas”.

Es el mismo sistema que puede adoptarse en pasillos o lavabos de oficinas con aparatos detectores del movimiento o con luces que se mueven con la persona. “Este es un nuevo entrono que presenta grandes oportunidades para el lighting designer. Necesitamos focalizar nuestro trabajo en la reutilización y el acondicionamiento, y ser conscientes de los beneficios ambientales que todo ello comporta”, concluyó Kevan Shaw.

 

 

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