Mater in progress. El dinamismo del conocimiento y la vida de los materiales

Javier Peña

Director científico y comisario de Mater

LA NATURALEZA, como conjunto, orden y disposición de todo lo que compone el universo, el mundo que nos rodea, con toda la diversidad infinita de manifestaciones, lo es todo. Es la fuente de la materia.

LA SOCIEDAD, como conjunto de individuos que comparten fines, conductas y cultura, y que se relacionan interactuando entre sí, es la obra de la naturaleza y la ejecutora del I+D+i.

LA CIENCIA, como conjunto de conocimientos discutibles y susceptibles de ser probados, es y ha sido siempre el motor y el origen de revoluciones, a veces llamadas sociales, otras veces industriales y cada día más científicas. La ciencia es sumar. Sumar conocimientos y aptitudes para avanzar, para modifi car, para adaptarse y tratar de entender más, si cabe, las leyes del universo.

LA TECNOLOGÍA, como conjunto de conocimientos y técnicas aplicados de forma lógica y ordenada, es y ha sido siempre el vehículo para permitir al ser humano modificar su entorno material o virtual, creando soluciones útiles para satisfacer sus necesidades.

LA INNOVACIÓN es cada vez más un producto de mercado tecnificado, con las empresas generando, a partir de nuevas ideas y nuevas tecnologías, nuevos productos para que lleguen a un mercado más amplio o, todo lo contrario, más específico.

LOS MATERIALES han sido a lo largo de la historia el germen del desarrollo tecnológico. Desde la Edad de Piedra, pasando por la de los metales, hasta nuestros tiempos, los materiales son objeto de deseo y fuente de innovación. En estos momentos existe una unión perfecta entre el desarrollo económico y el conocimiento y aparición en el mercado de nuevos materiales. De ellos están hechos los objetos, los seres y los cuerpos.

Actualmente nos encontramos en un momento de cambio de la filosofía existente en el campo de los materiales. Inicialmente, se desarrolla iban, se caracterizaban al detalle sus propiedades y, posteriormente, se buscaban sus aplicaciones. En nuestros días diseñamos materiales a la carta. Definimos la aplicación industrial y, a partir de aquí, seleccionamos, optimizamos los posibles tratamientos a los que debe ser sometido el material existente o, incluso, diseñamos y creamos el material más adecuado para dicha aplicación.

En este contexto, la ciencia, la ingeniería de materiales y el mundo del diseño pretenden poner a disposición de la industria los materiales más adecuados para la fabricación de diferentes tipos de productos. En este proceso surge una necesidad: la creación de una herramienta que, por un lado, permita realizar una correcta selección de materiales y, por otro, muestre las novedades en este campo, es decir, se convierta en una biblioteca de materiales o «materialoteca%

 

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