Muere Oscar Niemeyer

Tal como le describe desde hoy wikipedia Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho (Río de Janeiro15 de diciembre de 1907 – Ibídem5 de diciembrede 2012)1 fue un arquitecto brasileño. Seguidor y gran promotor de las ideas de Le Corbusier, es considerado uno de los personajes más influyentes de la arquitectura moderna internacional. Fue pionero en la exploración de las posibilidades constructivas y plásticas delhormigón armado. Dentro de sus principales proyectos arquitectónicos destaca la construcción de Brasilia como nueva capital de su país durante los años 1960. Niemeyer fue el principal responsable de algunos icónicos edificios públicos de la ciudad, como el Congreso Nacional de Brasil, la Catedral de Brasilia, el Palacio de Planalto y el Palácio da Alvorada. Fue también uno de los principales responsables del equipo que diseñó la Sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.

Desde este blog nos hemos referido multiples veces a el mediante post como El Centro Niemeyer como metáfora de la buena arquitectura en España o los 50 años de Brasilia.

Tal como resume el Periódico de Catalunya La noticia de su deceso provocó un fuerte impacto en Brasil. Niemeyer estaba ingresado en el hospital Samaritano, en Río de Janeiro, desde el pasado 2 de noviembre.

Padecía problemas propios de su edad, agudizados por una fuerte deshidratación. Su cuerpo será velado a partir de este jueves en el Palacio Planalto, en la Brasilia que lleva su marca. El “icono de la arquitectura brasileña”, como lo llamaron ‘O Globo’, ‘Estado’ y ‘Folha’, indistintamente, será inhumado en la “ciudad maravillosa”. El nombre de Niemeyer no solo es clave para comprender la modernidad arquitectónica en Brasil, su país, y en América Latina. Su figura ha sido, también, la de un intelectual entreverado en los grandes dramas políticos de su tiempo. Y fue así hasta que se despidió del mundo. “Él y yo somos los últimos comunistas de este planeta”, dijo Fidel Castro, que lo ha sobrevivido.

HEREDERO DE LE CORBUSIER Niemeyer tradujo en clave brasileña los anhelos racionalistas de Le Corbusier, con quien colaboró en la elaboración del proyecto del edificio principal de las Naciones Unidas, en Nueva York. “No es el ángulo recto que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas es hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein”, se definió. La historia del hombre que hizo historia empezó en cierta forma tardía. Niemeyer concluyó la escuela secundaria a los 21 años. Seis años después se graduó de arquitecto. En 1945, ya como un arquitecto de cierta reputación, se unió al Partido Comunista de Brasil. El encuentro con Juscelino Kubitschek, fue crucial para Niemeyer y la arquitectura brasileña. Kubitschek era entonces alcalde de Belo Horizonte y le encomendó proyectar una iglesia y un casino a orillas del lago de Pampulha. El casino fue transformado años después en el Museo de Pampulha, dedicado a la difusión del arte contemporáneo.

BRASILIA, SU GRAN PROYECTO Kubitschek llegó luego a la presidencia. Su anhelo modernista incluía fundar una nueva capital en el corazón del país desde donde Brasil buscaba hacer realidad su lema de orden y progreso. El proyecto quedó en manos del urbanista Lúcio Costa, quien incorporó a Niemeyer a su equipo. El primero definió cómo sería la nueva ciudad. Niemeyer, en tanto, proyectó los edificios que luego fueron las grandes referencias de Brasilia: la residencia presidencial (el Palácio da Alvorada), el Congreso Nacional, el Palacio de Itamaraty (cancillería), la sede del Tribunal Federal supremo, los ministerios, la sede gubernamental y la catedral. Brasilia fue oficialmente inaugurada el 21 de abril de 1960. Niemeyer ya era, a esas alturas, una celebridad. El Instituto Americano de Arquitectos de los Estados Unidos lo designó miembro honorario. La extinta Unión Soviética no quiso ser menos y le otorgó el Premio Lenin de la Paz. La guerra fría puso a prueba semejante ecumenismo. En 1964, los militares brasileños tomaron el poder y Niemeyer debió partir al exilio. En 1966, se afincó en París. En su oficina en los Campos Elíseos dio forma a numerosas obras, dentro y fuera de Francia.Niemeyer retornó a Brasil en los años 80, en plena transición democrática. Hizo, entre otras cosas, el Memorial Kubitschek, los sambódromos de las ciudades de Río de Janeiro y de São Paulo, y el Memorial de América Latina. En 1988 recibió el premio Pritzker, el mayor reconocimiento del mundo de la arquitectura, y en 1989 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Dos años más tarde realizó una de las obras más ponderadas: el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (MAC), en el Estado de Río de Janeiro.

ASTURIAS ACOGE SU ÚNICA OBRA EN ESPAÑA El Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, en Asturias, es su única obra “española”. Su autor lo definió como “una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo, un gran palco de teatro sobre la ría y la ciudad vieja. Un lugar para la educación, la cultura y la paz”. Niemeyer no solo desafió las líneas y el ritmo en la arquitectura sino la misma lógica del tiempo: con más de 100 años siguió trabajando. Siempre imaginando horizontes utópicos. Parecía eterno. Pero no. Brasil y el mundo lo lloran.

 

 

Deja un comentario

Top