REVESTIMIENTOS CERÁMICOS: Acciones que aseguran una buena junta de colocación

revestimientos

Las juntas de colocación son la separación física entre baldosas en un recubrimiento cerámico.

Las baldosas no se pueden colocar a “testa” o “a tope” y requieren de estas juntas para absorber las tensiones de compresión y tracción que puedan producirse en el ámbito del recubrimiento, eliminar el vapor desde los estratos inferiores, como así también absorber las desviaciones dimensionales de la pieza cerámica por acción de la humedad o cambios de temperatura. Además de sus funciones técnicas, las juntas de colocación representan un importante valor estético, pues realzan la belleza propia de las baldosas cerámicas.

La evolución que han experimentado las baldosas cerámicas en las últimas décadas en cuanto a formatos y niveles de absorción hace que en la actualidad sea inconcebible prescindir de juntas de colocación en la aplicación de revestimientos cerámicos. De estas juntas se espera una uniformidad de textura y color, ausencia de fisuras y eflorescencias, y un bajo mantenimiento a lo largo de la vida útil del recubrimiento. Para la consecución de estos objetivos es importante una correcta selección del material de rejuntado en función de las condiciones ambientales, tipo de baldosa y prestaciones del recubrimiento, como así también su preparación, aplicación, limpieza y tiempo de puesta en servicio siguiendo las instrucciones del fabricante.

La elección del material de rejuntado:

La UNE-EN 13888 regula las especificaciones de los materiales de rejuntado para baldosas cerámicas, definiendo dos tipos: cementosos o de resinas reactivas. Asimismo, los agrupa por clases 1 o 2 en función de sus características. Los de clase 1 cumplen con las características fundamentales de resistencia mecánica (compresión, flexión y abrasión), retracción y absorción. El grupo 2, se diferencia por contar con unas características adicionales, solo aplicables a los de tipo cementoso, que contemplan una alta resistencia a la abrasión y una reducida absorción de agua. De esta forma obtenemos la siguiente clasificación y designación:

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Una vez definida la clasificación del material de rejuntado en función de su tipología y características, es momento de establecer los criterios para la selección del material más idóneo de acuerdo a las necesidades:

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Soporte estable clase 1:- forjados luces menoes de 4m y edad mayor de 6 meses; -solera hormigón de edad mayor 6 meses; -capa intermedia mortero edad mayor 28 días.

Soporte inestable clase 2: – forjado con luz de entre 4 y 5 m y edad mayor de 4 meses; – solera hormigón edad mayor de 4 meses; – capa intermedia de mortero con edad menor de 28 días y humedad superficial mayor del 3%.

Preparación, aplicación y limpieza de los materiales de rejuntado:

La operación de rejuntado constituye la fase final de un recubrimiento modular, y de su correcta ejecución dependerá el buen aspecto final y perdurabilidad en el tiempo. A continuación se detallan las acciones necesarias para una ejecución de calidad de acuerdo al tipo de material de rejuntado:

Materiales de rejuntado cementosos CG:

Preparación:

  • Comprobar que el material utilizado no ha superado el tiempo de conservación fijado por el fabricante.
  • Distribuir en el tiempo las sucesivas operaciones de mezcla, por ejemplo por unidades de envases, para poder aplicar siempre el material en sus mejores condiciones, evitando que sea influenciado por las condiciones ambientales.
  • Respetar la proporción de agua de amasado establecida por el fabricante, debe ser siempre potable, vertiendo el material de rejuntado sobre ella. En el caso de utilizarse emulsiones de resinas en sustitución parcial o total del agua de amasado, verificar que el fabricante propone esta alternativa y respetar el tipo de emulsión y su dosificación.
  • Realizar la mezcla con agitador mecánico de baja velocidad hasta obtener una pasta homogénea libre de grumos y burbujas de aire.
  • Respetar el tiempo de reposo del material. Transcurrido este período realizar una última agitación antes de aplicarlo.
  • Utilizar el material dentro de su vida útil.

Aplicación:

  • Las juntas de colocación deben estar limpias de materiales disgregados y vacías de adhesivo, de forma uniforme hasta una profundidad similar al grosor de la baldosa.
  • Herramientas necesarias:
    • Espátula de goma dura y filo vivo para el rejuntado manual.
    • En pavimentos de grandes superficies pueden utilizarse pistolas extruidoras o máquinas de disco rotatorio para obtener altos rendimientos.
    • Esponjas especiales, suficientemente rígidas para evitar el barrido del material desde la superficie de la junta,  para la primera operación de limpieza.
  • Iniciar la operación de rejuntado una vez superado el tiempo de fraguado del adhesivo indicado por el fabricante.
  • Extender el material siempre en diagonal respecto a la trama de juntas con la llana, consiguiendo un embutido uniforme en anchura y longitud y evitando que el filo de la llana penetre en la junta.
  • Finalmente se realiza una última intervención sobre la superficie de la junta con llaguero o útil similar para obtener la textura y curvatura definitivas. (Esta acción es conveniente en pavimentos de instalaciones hidrotermales o industriales para permitir una mejor evacuación del agua en las operaciones de limpieza)
  • Es clave, en el caso de juntas coloreadas, para obtener una uniformidad de tono que el fraguado o maduración del material se produzca en las mismas condiciones de secado y que no existan diferencias de humedad en las distintas zonas del recubrimiento por los motivos que se detallan:
  • La constancia en la composición de la mezcla aplicada.
  • Las características de los flancos de las baldosas y del fondo de la junta en relación a la humedad y absorción de agua.
  • Los cambios de temperatura y la insolación directa.

Limpieza

  • Respetar el tiempo establecido por el fabricante para poder iniciar la primera operación de limpieza, el que dependerá de las condiciones ambientales y de la capacidad de absorción de los flancos de las baldosas.
  • Comprobar mediante el tacto que el material no se adhiere a los dedos, si es así puede iniciarse la limpieza.
  • La primera limpieza se realiza con una esponja rígida de calidad, siempre en diagonal respecto a la trama de la junta. La esponja debe aclararse y escurrirse con la mayor frecuencia posible, renovando el agua de aclarado periódicamente.
  • La segunda limpieza se realiza con un trapo o gamuza seca. Si persisten materiales endurecidos sobre la superficie se deberá limpiar con un cepillo de plástico y un desincrustante compatible con la resistencia de química de la baldosa.

Materiales de rejuntado de resinas reactivas RG:

El proceso de preparación, aplicación y limpieza de los morteros de rejuntado de resinas reactivas es, en líneas generales, similar a la de los morteros de rejuntado cementosos, sin embargo a continuación se detallan una serie de consideraciones adicionales a tener en cuenta en los distintos pasos:

Preparación:

  • Es clave contemplar el reducido intervalo de temperaturas de manipulación y aplicación a fin de asegurar una consistencia que permita ejecutar la operación de rejuntado sin problemas con un rendimiento aceptable. Fuera de ese intervalo se debe suspender el rejuntado.
  • Verter el componente minoritario sobre el mayoritario.
  • Realizar la mezcla con un agitador que rebañe bien las paredes del recipiente, el que debe estar limpio de restos de otras operaciones de mezcla y de materiales de cualquier tipo.

Aplicación:

  • Los flancos y el fondo de la junta deben estar secos, pues la presencia de agua neutralizará la reacción de endurecimiento o comprometerá la adherencia.
  • Herramientas necesarias:
    • Espátula flexible de acero inoxidable para el correcto embutido y rebañado de materiales RG de media/alta consistencia en fresco.

Limpieza:

  • Las juntas de colocación deben estar secas para evitar que la humedad afecte al endurecimiento.
  • Una vez que las juntas han quedado rellenadas y con la curvatura deseada, se procede a emulsionar con agua toda la superficie del recubrimiento (pasados unos pocos minutos de su aplicación) para neutralizar el endurecimiento sobre la baldosa y poder limpiar con esponja húmeda.
  • Los restos de material que no hayan sido eliminados con esta primera limpieza habrán quedado neutralizados por el agua y deberán limpiarse horas después con un cepillo y un producto de limpieza adecuado.
  • En pavimentos y grandes superficies se recomienda el empleo de equipos industriales.

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Tiempo de puesta en servicio:

Es importante respetar el tiempo de puesta en servicio, especialmente en pavimentos, indicado por el fabricante. Puede ser interesante proteger el recubrimiento con láminas de plástico en la primera fase de maduración o endurecimiento con el objetivo de conseguir un secado homogéneo y un rejuntado libre de polvo superficial.

Ejecutando en tiempo y forma los pasos descritos, siempre prestando especial atención a las indicaciones establecidas por los fabricantes para los distintos tipos de materiales de rejuntado, se evitarán defectos indeseables en las juntas de colocación. Para ello es fundamental recordar que: “Un conocimiento preciso de la terminología y características de los materiales de rejuntado por parte de quienes integran la cadena de valor, aumentará las opciones de que los trabajos se acometan con un elevado estándar de calidad y competitividad”.

Vía: Departamento Técnico. ANFAPA

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